NOMBRE: JOSÉ LUIS VELÁZQUEZ AQUINO México, DF, a 22 de Febrero de 2010
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KARL POPPER: UNA EXPLICACIÓN LÓGICA DEL INDUCTIVISMO
En la artesanía del desarrollo científico, ¿sería acaso posible y válido preguntarse sobre las fuentes del conocimiento?, para Karl Popper la respuesta es sí, ya que las Fuentes del conocimiento o del error tiene que ver con algo positivo, pero que hay de las fuentes de la ignorancia ¿será válido y sobre todo correcto la afirmación?, para Popper la respuesta también es afirmativa, ésta última pregunta fue hecha al autor por parte de un “amigo” como él lo indica en el texto, y que lo resuelve con un respuesta inmediata. El no llama a la ignorancia como la ausencia de conocimiento, es mucho más que eso, la ignorancia o las fuentes de ésta son unos poderes malévolos que se convierten en fuente de influencias impuras que envenenan la mente del sujeto e instalan en él una tendencia a la resistencia al conocimiento. Un ejemplo de lo anterior, es cuando los medios de comunicación hacen cuando hay algún problema social, pensemos en el colapso económico de nuestro país, la información que llega a nuestros oídos es simplemente eso, información, pero no es un conocimiento que implique profundidad, es una información controlada que respalda otro tipo de intereses, de ahí que Popper llame a éste proceso “Teoría Conspiracional de la Ignorancia”.
“La teoría conspiracional de la ignorancia es bien conocida en su forma marxista como la conspiración de la prensa capitalista, que pervierte y suprime la verdad, a la par de llenar la mente de los obreros de ideologías falsas. También se destacan entre las teorías conspiracionales las doctrinas religiosas. El cura malvado y fraudulento que mantiene al pueblo en la ignorancia era una imagen común del siglo XVlll” (Popper, 1967: 14).
De este modo la ignorancia es obra de poderes que conspiran para mantenernos en ella, para envenenarlas mentes instalando en ellas la falsedad, y que nos ciegan para que no se vea la verdad. Esos prejuicios y esos poderes son, pues, las fuentes de la ignorancia.
De lo anterior la tesis de Popper, al sostener que la fuente del conocimiento son nuestros errores, aprendemos de la corrección de nuestros errores. Una proposición sólo es científica cuando existe la posibilidad de demostrar su falsedad. Señala que el arte de la investigación científica o del desarrollo científico no tiene por finalidad exclusiva de la búsqueda de la verdad, dice que ésta es una idea equivocada, la verdad acabada no existe, todo conocimiento son aproximaciones a la verdad, ya que para tener el carácter científico debe tener un alto grado de falsedad, no necesariamente un error. Este proceso del desarrollo científico se da a través del proceso indisociable que ha denominado como conjeturas y refutaciones. Explíca el hecho de que el conocimiento al ser una conjetura o aproximación a la verdad, y expuesta a la refutación no necesariamente tiene que ser entendida como una hipótesis. Una conjetura es más profunda que una hipótesis, al ser resultado de un ejercicio constante de refutaciones que no buscan la falsedad en ella, sino indagar el conocimiento que emerja de la refutabilidad de la conjetura, claro es llamarle entonces “aproximaciones a la verdad”. Por tanto para que una teoría tenga el carácter científico no debe estar exenta de la refutabilidad de lo contrario no es más que simple prejuicios y perversiones para la mente. De ahí que también se interese por resolver en el año de 1919 ¿cuándo debe ser considerada científica una teoría? o ¿hay un criterio para determinar el carácter o estatus científico de una teoría?. Lo que quería era distinguir entre la ciencia y la seudociencia, ya que la respuesta más común no le satisfacía, se dice que el carácter científico de una teoría se debe al método por el que se lleva acabo, por el método empírico, que es esencialmente inductivo, que parte de la observación. Por tanto formula el problema para distinguir entre un método empírico, no empírico y hasta seudoempírico. Se basa del estudio de cuatro teorías para dar respuesta a su problemática la Teoría de la relatividad de Einstein, La teoría de la historia de Marx, el psicoanálisis de Freud y la Psicología del individuo del Alfred Adler, a lo que el llama en el año de 1929 y que resuelve como el “problema de la demarcación”. Popper dudaba del carácter científico de la teorías de Marx, Freud, y Adler, ya que afirmaba que éstas aunque se presentaban como ciencias tenían más elemento en común con los mitos primitivos que con la ciencia, que se asemejaban a la astrología más que a la astronomía, aparentaban un poder explicativo para sostener una aparente verdad, evitan exponerse a las refutaciones al grado de reinterpretarse para adaptarse y rescatar la teoría de éstas, buscan siempre ser teorías ad hoc, ésta adapatación o este rescate de la teoría ante la refutación Popper le ha denominado “sesgo convencionalista o estragtagema convencionalista”. Por ejemplo un Marxista no podía abrir un periódico sin hallar en cada página pruebas confirmatorias de su interpretación de la historia; los analístas freudianos subrayan que sus teorías eran constantemente verificadas pos sus observaciones clínicas.
“En lo que respecta a Adler, quedé muy impresionado por una experiencia personal. Una vez en 1919, le informé de un caso que no me parecía particularmente adleriano, pero él no halló dificultad alguna en analizarlo en términos de su teoría de los sentimientos de inferioridad, aunque ni siquiera había visto al niño. Experimenté una sensación un poco chocante y le pregunté como podía estar tan seguro. “Por mi experiencia de mil casos”, respondió; a lo que un pude evitar de contestarle: “Y con este nuevo caso, supongo, su experiencia se basa en mil y un casos” (Popper, 1967: 45)
Ante tal hecho Popper pregunta ¿Qué es entonces lo que confirma el método inductivo, basada en la observación?, ¿no serán acaso inercias, hábitos o costumbres que sólo refieren una confirmación adicional a las experiencias previas?, ¿esto significa entonces que cualquier caso concebible puede ser interpretado a la luz de la teoría de Adler. Freudiana y Marxista?. Para la ciencia esto no es posible, el problema de estas seudociencias, es que se basan en sus prejuicios y en la tradición, porque equivocadamente plantean para ellas haber encontrado la verdad a través de la confirmación de varias observaciones, por tanto no es aceptable para ellas la refutación, como ejemplo señala lo siguiente:
“puedo ilustrar esto con dos ejemplos diferentes de conductas humanas: la de un hombre que empuja a un niño al agua con la intención de ahogarlo y la de un hombre que sacrifica su vida en un intento de salvar al niño. Cada uno de los casos puede ser explicado con igual facilidad por la teoría de Freud y por la de Adler. De acuerdo con Freud, el primer hombre sufría una represión (por ejemplo, de algún componente de su complejo de Edipo), mientras que el segundo había hecho una sublimación. De acuerdo con Adler, el primer hombre sufría sentimientos de inferioridad (que le provocaban quizás, la necesidad de probarse así mismos que era capaz de cometer un crimen), y los mismo el segundo hombre (cuya necesidad era demostrarse a sí mismo que era capaz de rescatar al niño). No puedo imaginar ninguna conducta humana que no pudiera ser interpretado en términos de cualquiera de las dos teorías. Era precisamente este hecho –que siempre se adecuaban a los hechos, que siempre eran confirmadas- el que a los ojos de sus admiradores constituía el argumento más fuerte a favor de esas teorías. Comencé a sospechar que esta fuerza aparente era, en realidad, su debilidad” (ídem: 46).
La conclusión a la que llega Popper es que las teorías científicas se originan en mitos; y que un mito puede contener importantes anticipaciones de teorías científicas, es decir, si una teoría no es científica -metafisica-, no quiere decir que carezca de importancia, de valor, de significado o que carezca de sentido, el problema radica es que la teorías metafisicas pierden su carácter científico al pretender que la artesanía del desarrollo del conocimiento, consiste en la búsqueda de una “verdad”, todas son aproximaciones a la verdad. Un ateoría es científica en la medida en que reconoce que el conocimiento actual es un supuesto saber expuesto a la refutación para inspirar el nuevo conocimiento, de ahí sostiene Popper su tesis, que todos aprendemos de los errores, mismos que son las fuentes del conocimiento.
El inductivísmo no reconoce que las observaciones se convierte en tradiciones y costumbres que inmediatamente incitan al investigador a apasionarse tanto de su pretendida respuesta, que adapta todas las condiciones para que se den lo que anticipadamente desea encontrar, los cuáles cada confirmación se convierte en un caso adicional que aumenta el numero de las observaciones y que con ello se defina una aparente “verdad”, la cual al haber mayor número de observaciones con resultados similares aleja cada vez más al observador a la idea de la refutación, para Popper esta es la debilidad del método inductivo. Una analogía para comprender mejor lo anterior, es el ejemplo que se refirió en la sesión de Metodología de la Investigación con la doctora Ana Luz Flores Pacheco, respecto al riesgo del modelo inductivo: Meter un vaso de agua en el mar y no encontrar peces, significará que ese mar no tiene peces, en un asegunda observación tampoco aparecen peces, las observaciones aumentan en número encontrando el mismo resultado, confirma nuestra hipótesis “ese mar no tiene peces”.
Popper llama a este grave error que se comete con el método inductivo (con las observaciones), que en la primer observación que se lleva a cabo posiblemente se tenga conciencia de todas las condiciones para realizarla, no así para las posteriores observaciones, ya que la conciencia que se tiene respecto a las observaciones seguidas, conforme aumenta el número se va debilitando y se realiza más por costumbre que por una verdadera observación, es decir, las posteriores observaciones ya no crean expectativas conscientes de sucesiones sujetas a leyes o de creencia en una ley.
Con el inductivismo se corre el riesgo de hacer de la ciencia una recolección de observaciones, como ejemplo cita a los estudiantes de Física en Viena y les pide para explicar el error del inductivismo, que tomen papel y lápiz, observen cuidadosamente y escriban lo que han observado, un estudiante le pregunta qué es lo que quería que observaran, que tenían observar, a lo que Popper responde inmediatamente, que eso es precisamente el error del método inductivo. Las observaciones son específicas, sólo se observa lo que nos interesa y lo que consideramos que nos puede dar la respuesta deseada, es decir nos adaptamos: La observación es selectiva, tiene un objeto elegido, tiene una tarea definida, un interés, un punto de vista, un problema, espera una respuesta deseándola mientras se observa. Al científico los puntos de vista se lo suministran sus intereses teóricos.
Lo anterior es planteado, para responder y dar respuesta al problema de la demarcación científica, y definir que la ciencia debe contar con el criterio de la refutación.
Podría pensarse por todo lo planteado que Popper apuesta por el método deductivo, definitivamente esto no es así. Lo que el autor pretende es reconocerle y aceptar la viabilidad de las anteriores en el proceso del desarrollo científico, por dos razones fundamentales, el científico inductivista responde a sus intereses teóricos y el científico deductivista responde a sus necesidades teóricas. De tal forma que Popper no pretende reconciliar ambas formas metodológicas, mucho menos mantener una actitud pasiva al problematizar con ellas, sino que sostiene que existe una explicación lógica del inductivismo, y la explica de la siguiente manera:
¿qué es lo primero, la hipótesis o la observación?, la respuesta es un tipo más primitivo de hipótesis. Cualquier hipótesis particular que se elíja está precedida por observaciones, por ejemplo las observaciones que trata de explicar. Pero estas observaciones suponen la adopción de un marco de referencia, un marco de expectativas, un marco de teoría. Si las observaciones creaban la necesidad de una explicación, en ese momento dan origen a la invención de una hipótesis, era por que no se podía explicar en el viejo armazón teórico. Aquí no hay peligro de regreso infinito. Si nos se remite a teorías y mitos cada vez más primitivos se halla al final que existen expectativas inconscientes, innatas.
Así, nacemos con expectativas, con un conocimiento que aunque no es válido a priori, es psicológica o genéticamente a priori. Es decir el recién nacido no aprendió la necesidad de ser alimentado, de ser amado, protegido, son expectativas inconscientes innatas, que conforme van creciendo se vuelven concientes por tanto en conocimiento. Así pues la tendencia por hallar regularidades es válida a priori, porque es parte del equipo mental. Hallar regularidades no es sólo psicológicamente a priori, sino también lógicamente a priori.
El criterio científico de una teoría debe estar sujeto así de conjeturas y refutaciones
BIBLIOGRAFÍA
Popper, K. (1967).El desarrollo del conocimiento científico. Barcelona. Paidós.
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KARL POPPER: UNA EXPLICACIÓN LÓGICA DEL INDUCTIVISMO
En la artesanía del desarrollo científico, ¿sería acaso posible y válido preguntarse sobre las fuentes del conocimiento?, para Karl Popper la respuesta es sí, ya que las Fuentes del conocimiento o del error tiene que ver con algo positivo, pero que hay de las fuentes de la ignorancia ¿será válido y sobre todo correcto la afirmación?, para Popper la respuesta también es afirmativa, ésta última pregunta fue hecha al autor por parte de un “amigo” como él lo indica en el texto, y que lo resuelve con un respuesta inmediata. El no llama a la ignorancia como la ausencia de conocimiento, es mucho más que eso, la ignorancia o las fuentes de ésta son unos poderes malévolos que se convierten en fuente de influencias impuras que envenenan la mente del sujeto e instalan en él una tendencia a la resistencia al conocimiento. Un ejemplo de lo anterior, es cuando los medios de comunicación hacen cuando hay algún problema social, pensemos en el colapso económico de nuestro país, la información que llega a nuestros oídos es simplemente eso, información, pero no es un conocimiento que implique profundidad, es una información controlada que respalda otro tipo de intereses, de ahí que Popper llame a éste proceso “Teoría Conspiracional de la Ignorancia”.
“La teoría conspiracional de la ignorancia es bien conocida en su forma marxista como la conspiración de la prensa capitalista, que pervierte y suprime la verdad, a la par de llenar la mente de los obreros de ideologías falsas. También se destacan entre las teorías conspiracionales las doctrinas religiosas. El cura malvado y fraudulento que mantiene al pueblo en la ignorancia era una imagen común del siglo XVlll” (Popper, 1967: 14).
De este modo la ignorancia es obra de poderes que conspiran para mantenernos en ella, para envenenarlas mentes instalando en ellas la falsedad, y que nos ciegan para que no se vea la verdad. Esos prejuicios y esos poderes son, pues, las fuentes de la ignorancia.
De lo anterior la tesis de Popper, al sostener que la fuente del conocimiento son nuestros errores, aprendemos de la corrección de nuestros errores. Una proposición sólo es científica cuando existe la posibilidad de demostrar su falsedad. Señala que el arte de la investigación científica o del desarrollo científico no tiene por finalidad exclusiva de la búsqueda de la verdad, dice que ésta es una idea equivocada, la verdad acabada no existe, todo conocimiento son aproximaciones a la verdad, ya que para tener el carácter científico debe tener un alto grado de falsedad, no necesariamente un error. Este proceso del desarrollo científico se da a través del proceso indisociable que ha denominado como conjeturas y refutaciones. Explíca el hecho de que el conocimiento al ser una conjetura o aproximación a la verdad, y expuesta a la refutación no necesariamente tiene que ser entendida como una hipótesis. Una conjetura es más profunda que una hipótesis, al ser resultado de un ejercicio constante de refutaciones que no buscan la falsedad en ella, sino indagar el conocimiento que emerja de la refutabilidad de la conjetura, claro es llamarle entonces “aproximaciones a la verdad”. Por tanto para que una teoría tenga el carácter científico no debe estar exenta de la refutabilidad de lo contrario no es más que simple prejuicios y perversiones para la mente. De ahí que también se interese por resolver en el año de 1919 ¿cuándo debe ser considerada científica una teoría? o ¿hay un criterio para determinar el carácter o estatus científico de una teoría?. Lo que quería era distinguir entre la ciencia y la seudociencia, ya que la respuesta más común no le satisfacía, se dice que el carácter científico de una teoría se debe al método por el que se lleva acabo, por el método empírico, que es esencialmente inductivo, que parte de la observación. Por tanto formula el problema para distinguir entre un método empírico, no empírico y hasta seudoempírico. Se basa del estudio de cuatro teorías para dar respuesta a su problemática la Teoría de la relatividad de Einstein, La teoría de la historia de Marx, el psicoanálisis de Freud y la Psicología del individuo del Alfred Adler, a lo que el llama en el año de 1929 y que resuelve como el “problema de la demarcación”. Popper dudaba del carácter científico de la teorías de Marx, Freud, y Adler, ya que afirmaba que éstas aunque se presentaban como ciencias tenían más elemento en común con los mitos primitivos que con la ciencia, que se asemejaban a la astrología más que a la astronomía, aparentaban un poder explicativo para sostener una aparente verdad, evitan exponerse a las refutaciones al grado de reinterpretarse para adaptarse y rescatar la teoría de éstas, buscan siempre ser teorías ad hoc, ésta adapatación o este rescate de la teoría ante la refutación Popper le ha denominado “sesgo convencionalista o estragtagema convencionalista”. Por ejemplo un Marxista no podía abrir un periódico sin hallar en cada página pruebas confirmatorias de su interpretación de la historia; los analístas freudianos subrayan que sus teorías eran constantemente verificadas pos sus observaciones clínicas.
“En lo que respecta a Adler, quedé muy impresionado por una experiencia personal. Una vez en 1919, le informé de un caso que no me parecía particularmente adleriano, pero él no halló dificultad alguna en analizarlo en términos de su teoría de los sentimientos de inferioridad, aunque ni siquiera había visto al niño. Experimenté una sensación un poco chocante y le pregunté como podía estar tan seguro. “Por mi experiencia de mil casos”, respondió; a lo que un pude evitar de contestarle: “Y con este nuevo caso, supongo, su experiencia se basa en mil y un casos” (Popper, 1967: 45)
Ante tal hecho Popper pregunta ¿Qué es entonces lo que confirma el método inductivo, basada en la observación?, ¿no serán acaso inercias, hábitos o costumbres que sólo refieren una confirmación adicional a las experiencias previas?, ¿esto significa entonces que cualquier caso concebible puede ser interpretado a la luz de la teoría de Adler. Freudiana y Marxista?. Para la ciencia esto no es posible, el problema de estas seudociencias, es que se basan en sus prejuicios y en la tradición, porque equivocadamente plantean para ellas haber encontrado la verdad a través de la confirmación de varias observaciones, por tanto no es aceptable para ellas la refutación, como ejemplo señala lo siguiente:
“puedo ilustrar esto con dos ejemplos diferentes de conductas humanas: la de un hombre que empuja a un niño al agua con la intención de ahogarlo y la de un hombre que sacrifica su vida en un intento de salvar al niño. Cada uno de los casos puede ser explicado con igual facilidad por la teoría de Freud y por la de Adler. De acuerdo con Freud, el primer hombre sufría una represión (por ejemplo, de algún componente de su complejo de Edipo), mientras que el segundo había hecho una sublimación. De acuerdo con Adler, el primer hombre sufría sentimientos de inferioridad (que le provocaban quizás, la necesidad de probarse así mismos que era capaz de cometer un crimen), y los mismo el segundo hombre (cuya necesidad era demostrarse a sí mismo que era capaz de rescatar al niño). No puedo imaginar ninguna conducta humana que no pudiera ser interpretado en términos de cualquiera de las dos teorías. Era precisamente este hecho –que siempre se adecuaban a los hechos, que siempre eran confirmadas- el que a los ojos de sus admiradores constituía el argumento más fuerte a favor de esas teorías. Comencé a sospechar que esta fuerza aparente era, en realidad, su debilidad” (ídem: 46).
La conclusión a la que llega Popper es que las teorías científicas se originan en mitos; y que un mito puede contener importantes anticipaciones de teorías científicas, es decir, si una teoría no es científica -metafisica-, no quiere decir que carezca de importancia, de valor, de significado o que carezca de sentido, el problema radica es que la teorías metafisicas pierden su carácter científico al pretender que la artesanía del desarrollo del conocimiento, consiste en la búsqueda de una “verdad”, todas son aproximaciones a la verdad. Un ateoría es científica en la medida en que reconoce que el conocimiento actual es un supuesto saber expuesto a la refutación para inspirar el nuevo conocimiento, de ahí sostiene Popper su tesis, que todos aprendemos de los errores, mismos que son las fuentes del conocimiento.
El inductivísmo no reconoce que las observaciones se convierte en tradiciones y costumbres que inmediatamente incitan al investigador a apasionarse tanto de su pretendida respuesta, que adapta todas las condiciones para que se den lo que anticipadamente desea encontrar, los cuáles cada confirmación se convierte en un caso adicional que aumenta el numero de las observaciones y que con ello se defina una aparente “verdad”, la cual al haber mayor número de observaciones con resultados similares aleja cada vez más al observador a la idea de la refutación, para Popper esta es la debilidad del método inductivo. Una analogía para comprender mejor lo anterior, es el ejemplo que se refirió en la sesión de Metodología de la Investigación con la doctora Ana Luz Flores Pacheco, respecto al riesgo del modelo inductivo: Meter un vaso de agua en el mar y no encontrar peces, significará que ese mar no tiene peces, en un asegunda observación tampoco aparecen peces, las observaciones aumentan en número encontrando el mismo resultado, confirma nuestra hipótesis “ese mar no tiene peces”.
Popper llama a este grave error que se comete con el método inductivo (con las observaciones), que en la primer observación que se lleva a cabo posiblemente se tenga conciencia de todas las condiciones para realizarla, no así para las posteriores observaciones, ya que la conciencia que se tiene respecto a las observaciones seguidas, conforme aumenta el número se va debilitando y se realiza más por costumbre que por una verdadera observación, es decir, las posteriores observaciones ya no crean expectativas conscientes de sucesiones sujetas a leyes o de creencia en una ley.
Con el inductivismo se corre el riesgo de hacer de la ciencia una recolección de observaciones, como ejemplo cita a los estudiantes de Física en Viena y les pide para explicar el error del inductivismo, que tomen papel y lápiz, observen cuidadosamente y escriban lo que han observado, un estudiante le pregunta qué es lo que quería que observaran, que tenían observar, a lo que Popper responde inmediatamente, que eso es precisamente el error del método inductivo. Las observaciones son específicas, sólo se observa lo que nos interesa y lo que consideramos que nos puede dar la respuesta deseada, es decir nos adaptamos: La observación es selectiva, tiene un objeto elegido, tiene una tarea definida, un interés, un punto de vista, un problema, espera una respuesta deseándola mientras se observa. Al científico los puntos de vista se lo suministran sus intereses teóricos.
Lo anterior es planteado, para responder y dar respuesta al problema de la demarcación científica, y definir que la ciencia debe contar con el criterio de la refutación.
Podría pensarse por todo lo planteado que Popper apuesta por el método deductivo, definitivamente esto no es así. Lo que el autor pretende es reconocerle y aceptar la viabilidad de las anteriores en el proceso del desarrollo científico, por dos razones fundamentales, el científico inductivista responde a sus intereses teóricos y el científico deductivista responde a sus necesidades teóricas. De tal forma que Popper no pretende reconciliar ambas formas metodológicas, mucho menos mantener una actitud pasiva al problematizar con ellas, sino que sostiene que existe una explicación lógica del inductivismo, y la explica de la siguiente manera:
¿qué es lo primero, la hipótesis o la observación?, la respuesta es un tipo más primitivo de hipótesis. Cualquier hipótesis particular que se elíja está precedida por observaciones, por ejemplo las observaciones que trata de explicar. Pero estas observaciones suponen la adopción de un marco de referencia, un marco de expectativas, un marco de teoría. Si las observaciones creaban la necesidad de una explicación, en ese momento dan origen a la invención de una hipótesis, era por que no se podía explicar en el viejo armazón teórico. Aquí no hay peligro de regreso infinito. Si nos se remite a teorías y mitos cada vez más primitivos se halla al final que existen expectativas inconscientes, innatas.
Así, nacemos con expectativas, con un conocimiento que aunque no es válido a priori, es psicológica o genéticamente a priori. Es decir el recién nacido no aprendió la necesidad de ser alimentado, de ser amado, protegido, son expectativas inconscientes innatas, que conforme van creciendo se vuelven concientes por tanto en conocimiento. Así pues la tendencia por hallar regularidades es válida a priori, porque es parte del equipo mental. Hallar regularidades no es sólo psicológicamente a priori, sino también lógicamente a priori.
El criterio científico de una teoría debe estar sujeto así de conjeturas y refutaciones
BIBLIOGRAFÍA
Popper, K. (1967).El desarrollo del conocimiento científico. Barcelona. Paidós.
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